24 abril, 2018

Isla de perros


Título: Isla de perros
Título original: Isle Of Dogs
Año: 2018
Director: Wes Anderson
Género: Animación, aventura


Fantástico Sr. Fox es una de mis películas de animación favoritas. Desde el argumento y el mensaje hasta la animación en sí; todo está cuidado al detalle. Por eso, tenía muy altas mis expectativas con Isla de perros. ¿Se han cumplido? De sobra.

Isla de perros no hace sombra a Fantástico Sr. Fox, pero es una historia que gustará a los amantes de Wes Anderson. Con una trama en apariencia sencilla, Anderson vuelve a mostrarnos un cine de animación crítico y dispuesto a innovar.

Más de la mitad de los diálogos están en japonés, tiene un argumento extraño y una animación a la que muchos puede no gustarle. Isla de perros no es una película convencional, pero eso no es algo que sorprenda si estamos acostumbrados al cine de Anderson.

Esta vez nos encontramos con un grupo de perros de lo más variado que, al verse afectados por una misteriosa enfermedad, acaban en la isla de la basura del distrito de Megasaki. Usando como referencia la trillada lucha entre perros y gatos, la película nos cuenta la historia de este grupo de perros que ayudan a Atari, un niño de sólo 12 años, a reencontrarse con su perro Spots.


Es inevitable compararla con Fantástico sr. Fox, ya que tienen muchas cosas en común (aunque también muchas diferencias). Isla de perros estuvo en más de una ocasión a punto de sacarme una lagrimita y, aunque su mensaje de "somos lo que somos, y no podemos hacer nada para cambiarlo" sigue estando ahí, es una historia original y atrevida.

No os creáis por esto que el film es todo un drama, porque nada más lejos de la realidad. Durante toda la película se usa un humor muy fino, irónico y crítico que no deja en ningún momento mal sabor de boca.

A través de esos perros, sobre todo de Chief, Anderson nos hace abrazar esa parte animal de cada uno. "Todos mordemos" porque, al fin y al cabo, no dejamos de ser animales. De nuevo, el director hace una crítica mordaz al camino que está tomando la humanidad, esta vez con la historia de unos perros que viven en una isla de basura.


De todos los personajes, me hubiese gustado que se desarrollase un poco más a Nutmeg. La perra no aparece en demasiadas ocasiones, pero con sólo unas pocas frases se sabe que es un personaje que podría haber dado mucho más de sí. "Ser una perra de concursos no me define" o "no quiero traer cachorros a este mundo" son algunas de las frases que suelta en poco más de cinco minutos, y que dejan claro todo lo que podría haber sido.

También sorprende el papel anecdótico de Yoko Ono, que ni pincha ni corta pero ahí esta. Un personaje que está ahí constantemente, sin que terminemos de entender cuál es realmente su función en la historia.


Isla de perros no es sólo una película con un buen argumento, tanto el sonido como la imagen crean un mundo de lo más complejo, arduo y bien cuidado.

Se ha convertido en una de las mejores películas de animación que he visto en lo que va del año. Tiene todo lo necesario para disfrutar viéndola.